• ¿Tu suegra nunca le regala nada a tu hijo? ¡Autoabastécete y pasa de ella!

Mi suegra es omnipresente

suegra omnipresente

Mi suegra no está nada mal para su edad. No le queda mucho para los 80 años pero vive sola y se maneja de maravilla. Es un terremoto que no para en casa, desde la mañana a la noche va de la casa de un hijo a la de otro: lleva niños al colegio, se encarga de comidas, de limpieza, queda con las amigas, se va de viaje en grupo, recorre a pie todo el pueblo. No para quieta ni un segundo, ni en un mismo lugar. Por eso creo que mi suegra es onmipresente. Tiene el don de la ubicuidad. Si le pagaran por las jornadas laborales que realiza ¡no habría sueldo suficiente para contratarla! No es mala mujer, no es nada polémica, no se mete en nada (directamente) y da la sensación de ser la prudencia personificada. Pero…

La mujer tiene sus cosillas, creo que más como persona mayor que no como suegra endemoniada. Sin embargo, hay cosas que no le podemos controlar como por ejemplo que cada vez que nos visita e despertar a la niña. No tiene nada de tiento con los horarios, y siempre se presenta justo cuando se acaba de dormir o cuando la estamos durmiendo. Y con lo que es para dormir, no nos arriesgamos a interrumpir el proceso ni por casualidad. Y las siestas que hace no son pequeñas, por lo que ahí nos podéis imaginar, a los dos solos con mi suegra, esperando a que pasen las dos horas para que pueda ver a la niña y se largue contenta. No vive nada de lejos (¡si viene andando a casa!) pero en lugar de irse y volver más tarde, se queda allí, de cuerpo presente, a la espera de que se desvele.

Si no interrumpe la siesta de la niña, interrumpe nuestra comida. Sabe perfectamente que por nuestros horarios de trabajo empezamos a comer tarde. Pues es poner el plato caliente en la mesa y que suene el timbre. No falla. Todos los días igual. No hay forma de que pueda haber una conversación íntima entre nosotros, porque ella llega para contar sus batallitas del día.

La verdad es que en esos momentos deseamos que la niña estuviese despierta para que por lo menos se entretuviese con ella y pudiésemos comer a nuestras anchas. Pero nunca cae la breva.

Ayuda mucho en casa de sus otros hijos, y supuestamente lo hace de forma voluntaria, pero cada conversación con ella es una retahíla de quejas de todo lo que tiene que hacer a sus años, con lo bien que estaría ella descansando en su casa y ocupándose sólo de sus labores. No le falta razón, pero escuchar la misma cantinela día tras día, acaba cansando mucho. Personalmente, a mi suegra sólo le conozco dos temas de conversación: los programas del corazón y lo cansada que está de bregar con las obligaciones de su familia. Nunca, jamás, en estos 15 años que hace que la conozco, la he escuchado hablar ni tener opinión sobre otra cosa.

Mi suegra es una acoplada en vacaciones. En esto estamos teniendo suerte, y los destinos que elegimos parecen no gustarle, o escaparse de su presupuesto, o no irle bien por las fechas, pero a mis cuñados se les adosa como una lapa. Sus hijos no quieren dejarla fuera del viaje y las nueras tienen que aguantarse.

Un viajecito familiar de vez en cuando no está mal, sobre todo en esta familia en la que todos estamos bastante bien avenidos, pero en todos, todos, todos los viajes…Creo que nos merecemos un respiro.

Comprar regalos es una tortura para mi suegra. Empieza meses antes de cualquier celebración a decirnos el tipo de detalle que quiere tener y el presupuesto exacto que piensa gastarse, pero ella sola nunca compra nada. Quiere que le demos audiencia para venir de compras con nosotros, que nosotros lo elijamos y ella pagarlo. Como no siempre podemos ir de tiendas cuando a ella le viene bien, solemos proponerle un trato parecido: nosotros lo compramos y luego ella nos abona el dinero. Pues esto no la convence. Ella quiere venir, estar de cuerpo presente, no decidir pero estar allí mientras se toma la decisión y se realiza la compra, y en el momento de pasar por caja, pagar por sí misma. Que nosotros paguemos por adelantado le hace creer que el regalo es menos válido o menos de su parte.

A este tipo de manías ¿llegaremos todos con la edad?

Tu suegra

Tu suegra, ese demonio con apariencia de mujer, esposa y madre que esconde el mal en su interior. Si no eres capaz de enfrentarte o huir de ella, lee, colabora y comparte en silencio.

2 comentarios:

  1. Mi suegra, como la tira, no para y siempre está de un lado a otro. Tampoco suele meterse en nada, pero tampoco ayuda en casi nada.
    Lo de venir en horas intempestivas sí que lo tiene, sobretodo a última hora del día cuando sabe que estamos liados con los baños, cenas, etc a poner a los niños como motos y a mí con ganas de decirle cuatro cosas…

  2. jajajjaa bueno al menos mala no es.. sus cosillas de mayor, se queja de sus labores pero que no se las quiten jajaja, te digo que aunque la niña este dormida va a esa hora sabiendolo de sobra por estar con vosotros, por muchas amigas y tal algo se siente sola y esta a gusto contigo esas dos horillas, aunque sea quejandose jajjaja

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