• ¿Tu suegra nunca le regala nada a tu hijo? ¡Autoabastécete y pasa de ella!

Mi madre es la suegra perfecta ¡Y yo parezco una nuera mala!

suegra perfecta

¡Que ilusión! ¿Verdad? Tener una madre que ejerza como la suegra perfecta, que no nos dé un disgusto como pareja, que trate a los nietos con cariño pero sin empalagos, hasta el punto de que los niños se pasan el día hablando de la abuela cuando no está, y pegados a ella como lapas cuando la tienen de cuerpo presente. Pues así es mi madre: lo más, de lo bueno lo mejor. Un dechado de virtudes que no sólo le reconozco yo como hija, sino mi marido como yerno. Y tengo una cuñada que creo que también quiere más a mi madre que a la suya propia. En definitiva ¿puede esta situación tan idílica tener un lado oscuro? Pues sí. ¿Y quién lo sufre? Pues yo. Que en vez de parecer su hija parezco una nuera mala a su lado.

Mi madre nunca, jamás ha discutido con mi marido. No es que vayamos a la comida de los domingos dispuestos a montar un pollo en casa ajena, pero ya se sabe que las reuniones familiares a veces se calientan y acaba la cosa a punto de lo de Puerto Urraco. Pues la suegra perfecta no sólo no saca temas polémicos, ni mete el dedo en la llaga ajena, sino que en caso de puntos de vista diferentes, mi madre siempre le va a dar la razón a mi marido.

Yo nunca tengo razón si él se encuentra delante. A veces me parece que vivo como en un patriarcado antiguo, en el que yo soy el último mono y me siguen tratando con menos respecto que a los niños.

A la hora de decidir el menú dominical, en su papel de suegra perfecta, mi madre me suele llamar el día antes de las visitas, para preguntarme qué ha estado comiendo mi marido durante la semana y qué le apetecería que le hiciera para el domingo. A ver, que es un adulto y encima va invitado ¡ponle cualquier cosa! Uy, no, no, no, porque el pobre trabaja mucho, tiene que comer cada día de un tupper (que yo le hago, lo mejor que puedo, no creo que el drama sea para tanto) y para un día que puede comer bien a la semana, que elija lo que quiera.

Si le pedimos opinión acerca de algún tema de nuestra casa en el que no nos ponemos de acuerdo (como si poner cortinas o estores en el salón, o ir de vacaciones este año aquí o allá, o elegir el vestido de la niña para una boda en rosa o en blanco) ella siempre pregunta qué opción es la que ha elegido mi marido, y se pone de su parte. Le da igual si yo coincido o si tengo razones de peso para diferir. Que se haga lo que él quiera para que esté a gusto.

Si le comentamos nuestras discusiones, o cualquier cosa de nuestra vida en pareja y nuestro día a día, siempre lo defiende a él. Que yo soy muy mala, y muy egoísta, que él trabaja mucho (de verdad, ni que yo me pasara el día mano sobre mano, que también tengo oficio y beneficio), que yo nunca cedo en nada, que la pareja es un hoy por mí y mañana por ti (la pareja sí, pero en cuanto a los hijos políticos parece que vivimos estancados en un “siempre por ellos”).

Total, que mi madre, la suegra perfecta, es a la vez la madre más desapegada de sus propios hijos y la que peores cosas dice sobre nosotros.

Otra cosa que le gusta mucho recalcar, es que en caso de divorcio ¡ella siempre hablaría a favor de su yerno! Y no pongo en duda que me quiera de verdad, pero ¿lo quiere más a él? Es cuanto menos curioso porque nuestra relación como madre e hija siempre ha sido muy buena, nos tenemos mucha confianza, pero desde que tengo pareja, no sé si lo cuida tanto porque piensa que como lo pierda no voy a encontrar otro que me aguante, y me voy a meter de nuevo en casa con ella, o es que de verdad he tenido un ojo excelente para darle el yerno perfecto a la suegra perfecta.

Pues eso, que tanto leer por aquí historias sobre malas suegras, para que veáis que la perfección llevada al extremo también tiene sus daños colaterales.

Tu suegra

Tu suegra, ese demonio con apariencia de mujer, esposa y madre que esconde el mal en su interior. Si no eres capaz de enfrentarte o huir de ella, lee, colabora y comparte en silencio.

2 comentarios:

  1. No sabes cómo te entiendo que mi madre es igual!! Sobre todo antes de tener a los niños, mi madre siempre se ponía de parte de mi marido en todo aunque no tuviera razón y si le contaba alguna discusión o que estaba enfadada por algo, estaba claro que la culpa siempre era mía!!

  2. En mi caso mi madre se pone de parte de…. mi suegra!!
    Sisi, con dos narices.
    Menos mal que desde que son abuelas se ha dado cuenta de algunas cositas y empieza a darme la razón.
    Tu madre está seguramente en modo pelotilla con tu marido (la mia tb lo hace), pero por más que diga, es tu madre y si partís las peras, te apoyará a tí seguro

¡Comenta y pon a tu suegra a caer de un burro!

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