• ¿Tu suegra nunca le regala nada a tu hijo? ¡Autoabastécete y pasa de ella!

Cuando los niños hablan ¡las suegras se delatan!

suegras y caramelos

Desde antes de que naciera mi hijo sospechaba que mi suegra no nos haría ni caso cuando decidiésemos unas pautas de alimentación concretas para el niño. No creo que seamos muy restrictivos con el tema de la alimentación, y por suerte mi hijo come de todo, pero quizás en demasiada abundancia. Es por esto que aprovechando que le gustan tanto las frutas como los dulces, hemos decidido aprovechar a situación para dejar las golosina sólo para ocasiones muy puntuales. Si alguien le ofrece un caramelo no vamos a montar un drama, pero nosotros no vamos a darle ni caramelos, ni chocolate, ni bollería industrial a diario. Está muy bien de peso y de salud, y queremos que la cosa siga como hasta ahora. Sobre todo porque en el percentil de peso roza el máximo dentro de la normalidad, y eso sólo con la lactancia materna y comiendo sanamente. A mi marido y a mí nos sobran mucho kilos. Ambos tenemos tendencia al sobrepeso (y a la obesidad) y hacemos muchos esfuerzos por controlar lo que comemos. Nos da miedo que con estos antecedentes, el niño tenga que empezar a seguir dietas estrictas con tan pocos años. Pero a mi suegra esto no le importa.

Desde que el niño empezó con la alimentación complementaria, le arrima comida que no es la idónea para él. Nosotros le hemos dejado probar de todo, pero con moderación y en el momento oportuno.

Y digo esto porque si el niño se sienta a la mesa, con sus 3 años, y en un primer momento dice que no quiere comerse lo que hay en su plato, allá que va mi suegra a traerle un trozo de queso, una galleta o un Petit Suise.

Que sí, que nadie ha muerto por comer estas cosas, pero es que si aprende que con una sola queja las lentejas se transforman en otras cosas más ricas para su paladar, nunca lograremos que sea feliz comiendo lentejas. Y esto lo hace sin ocultarse, delante de nosotros y sin atender a nuestras súplicas.

Estamos de acuerdo en que le ofrezca estas cosas que compra con ilusión para el niño, pero que se espere al poste, o a que se haya comido la fruta de la merienda para dárselo. Ella dice que entonces no lo querrá porque ya no tendrá hambre. Pues mejor ¿no? Así es que está al acecho y en cuanto el niño lanza la más mínima queja, allá que aparece ella con el huevo Kinder, los Lacasitos o las magdalenas. Es una batalla perdida.

Sin embargo, mi suegra jura que cuando dejamos al niño a su cargo nunca le da de comer este tipo de cosas, aunque pobrecito, que somos unos padres malvados y no le dejamos disfrutar de lo bueno de la vida.

El caso es que ya sabemos que nos miente. Porque hace unos días fuimos de visita a su casa, y en cuanto el niño entró por la puerta, lo primero que dijo fue “abuela, quiero chocolate”.

¡Verás como en casa no hace estas peticiones! Ella trató de disimular, y como nadie le hacía caso, mi hijo empezó a revolcarse por el suelo mientras gritaba “quiero chocolate, quiero chocolate”. Y después de la escena ¿quién logra que se coma gustoso un plato de garbanzos con verdura? Parecía que estuviese sufriendo un ataque de síndrome de abstinencia. Y mi suegra diciendo que lo del chocolate no lo había aprendido de ella.

Por eso digo que cuando los niños empiezan a hablar, las suegras y sus triquiñuelas acaban cayendo por su propio peso. Para nosotros, el tema de la comida es muy importante, pero en otras familias seguro que pasará algo parecido con este tipo de comportamientos en relación al tipo de dibujos que ven los niños, o el rato que usan la videoconsola o cualquier otro asunto que los padres queramos controlar. No digo que seamos unos sargentos y que se deban seguir nuestras directrices a rajatabla, pero por una vez que pasase sin comer chucherías cuando está con su abuela no creo que fuese tan grave. ¿Os encontráis con contradicciones parecidas entre vuestra forma de crianza y los intentos de sabotaje de vuestras suegras?

Tu suegra

Tu suegra, ese demonio con apariencia de mujer, esposa y madre que esconde el mal en su interior. Si no eres capaz de enfrentarte o huir de ella, lee, colabora y comparte en silencio.

5 comentarios:

  1. con todo su amor de abuela esta metiendo la pata hasta el fondo, el niño hoy esta bien, pero tanto azucar d pequeño puede dar obesidad, diabetes, colesterol…al final somos lo que comemos y es que la bolleria industrial es horrorosa.. pero si lo cuida ella estas perdida, cuando no estas hara lo que le de la gana.. ahora bien.. y si le dais a la picaresca.. se que esta mal mentir…pero decirle que el niño esta generando una intolerencia al azucar de ciertos productos que luego se pone malo que le medico a recomendado que no coma x productos.. que es mejor si quiere comer dulce que sea casero (que le haga aunq sea un bizcocho casero que siempre mas sano sera..)

  2. Mi suegra es igual. Con la diferencia que un día me canse y le dije que al niño no se le da nada que no sea de su padre y su madre. Y santas pascuas. Me canse de tanto chocolate, en Navidad lo hincho al niño a Ferrero Roche! En menos de una hora le dio 9! 9! Ella me decía que solo 1, pero encontré los papeles en el bolsillo del niño! Que los cogio, los abría y se los comía. Esto lo conseguía porque ella se los daba! (No llegaba a la bandeja!), pero además de mentirme luego me pase escuchando lo mal que comía (no es así! Come muy bien el niño) , claro quién puede comer bien después de meterse 9 Ferrero Roche! No quería nada solo chocolate! Así que desde ese momento dije que basta, que una era buena y permitía algunas cosas pero ya la tomaba por tonta y eso no. Pues ahora desayunamos fuera, merendamos fuera así mi hijo come cosas más sanas que las que compran los abuelos!
    Que luego Se pone malo y la que lo cuida soy yo!

  3. Yo de momento no tengo ese problema porque mi peque tiene 5 meses, pero estoy segurísima de que lo voy a tener, porque en la última celebración familiar la doña quiso darle tarta a mi hija y ya esta soñando con las papillas de galletas maria platano y miel que le va a hacer para merendar. El caso es que luego está todo el santo dia recordandome lo guapisima y delgada que esta su hija (cuñadisima) y lo bien que me iria a mi perder unos kilos. Yo tengo tendencia a los kilos y mi marido no, ni el, ni su familia, y los comentarios hacia los gordos en las comidas familiares me hacen sentir muy incomoda.

    • Ay te entiendo tanto! yo soy gordita, (tampoco sufro de obesidad morbida, pero tengo mis kilos de mas) mi marido es super delgado, atletico, y la familia de el tambien, y ella (mi suegra) siempre que puede resalta el hecho de que mi cuñada es flaca y yo no. estoy embarazada de 21 semanas y lo sigue haciendo! la ultima que me hizo fue decirme “te puedo regalar una blusa que tengo de mi hija de cuando esperaba, pero no se si te va a ir sos mas gorda vos” y lo repitio unas 5 veces en la conversacion. totalmente innecesario. a su hijo le gusto asi tal cual soy jaja

  4. El tema del azúcar es grave…si fuera otra cosa…y con los antecedentes que tenéis de salud (obesidad)…no cedais. Lo del síndrome de abstinencia no es ningún juego, es real y está demostrado. Si no os hace caso no le dejéis a solas al niño y cuando estéis delante, dejadle clara vuestra postura. A nosotros nos pasaba similar y ya no. Por otro lado, ¿de cuántos días a la semana hablamos? No es lo mismo 1 que 4. En fin…poco a poco con estas suegras…

¡Comenta y pon a tu suegra a caer de un burro!

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