• ¿Tu suegra nunca le regala nada a tu hijo? ¡Autoabastécete y pasa de ella!

Mi suegra hace llorar a mi hija ¡y disfruta!

suegra hace llorar a mi hija

Me da igual lo que piense la gente, pero hemos llegado a un punto en la relación con mi suegra que me molesta profundamente. Mi suegra hace llorar a mi hija y me parece que es un mal bicho cruel. Yo puedo ser una nuera bocazas y sinvergüenza por decir esto de ella, pero hasta que nació mi hija nos llevábamos bien. Ella en sus dominios, yo en los míos, con las visitas formales estrictamente necesarias y poco más. No era una relación súper amorosa pero tampoco nos odiábamos a muerte. Estábamos a medio camino, pero bueno, yo me casé con su hijo, no con ella, así es que tampoco estaba esperando una relación de amor entre ambas. Entonces me quedé embarazada y parí. Durante los primeros meses de vida de la niña, no es que le hiciera mucho caso a su nieta. Por teléfono proclamaba sus deseos de verla, …

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Mi suegra es omnipresente

suegra omnipresente

Mi suegra no está nada mal para su edad. No le queda mucho para los 80 años pero vive sola y se maneja de maravilla. Es un terremoto que no para en casa, desde la mañana a la noche va de la casa de un hijo a la de otro: lleva niños al colegio, se encarga de comidas, de limpieza, queda con las amigas, se va de viaje en grupo, recorre a pie todo el pueblo. No para quieta ni un segundo, ni en un mismo lugar. Por eso creo que mi suegra es onmipresente. Tiene el don de la ubicuidad. Si le pagaran por las jornadas laborales que realiza ¡no habría sueldo suficiente para contratarla! No es mala mujer, no es nada polémica, no se mete en nada (directamente) y da la sensación de ser la prudencia personificada. Pero… La mujer tiene sus cosillas, creo que más como persona …

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Mi suegra es el terror del supermercado

suegra puerca supermercado

Tengo que reírme por no llorar, porque al menos mi caso no es de lo más graves y tristes de los que se leen por aquí. Mi relación con mi suegra es muy corriente, nada del otro mundo: días mejores, días peores, nos ayudamos en lo que podemos, nos criticamos a la cara y a la espalda si es necesario… Tiene sus cosas buenas y otras malas. Una de las que menos me gustan es la parafernalia que lía cuando hay que ir a comprar, cosa que como comprenderéis pasa muy a menudo. Mi suegra es el terror del supermercado. Y no es que lo piense yo, como nuera mala que pudiera ser, sino que los propios trabajadores le temen en cuanto la ven entrar. Mi suegra tiene un concepto de las grandes superficies que no es el normal para el resto de los mortales. Por ejemplo, aunque en los …

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15 frases de suegra (las odiarás por ellas)

Hoy os traigo un recopilatorio de los grandes éxitos de frases de suegra, esas perlas de sabiduría que todas (o casi todas) acaban lanzando en más de una ocasión, y que solo logran ponerte de mala leche, que agaches la cabeza para no liarla, o que saques la lengua pacer y la líes parda sin importarte las posibles consecuencias en tu núcleo familiar. Y es que quien más y quién menos ¿alguien puede afirmar no haber recibido nunca, jamás, alguna de estas puyas suegriles? 1. Tus padres lo ven más que yo. Da igual que tus padres vivan a 1.000 kilómetros del niño y que solo lo vean en vacaciones de verano. Aunque tu suegra viva a 3 calles de ti y coincida con su nieto, cada tarde, o cada semana, o cuando hayáis acordado, o cuando el destino quiera que os crucéis por la calle, ella siempre se verá …

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Manías de mis suegros que no soporto

manías de mis suegros

  En este blog he leído historias de suegras bastante terroríficas. No pretendo competir, no gana la que tenga la peor suegra y la mía no es especialmente mala, pero sí me gustaría compartir algunas manías de mis suegros que no soporto. Mi suegro es muy aficionado al dulce, pero tiene la manía compulsiva de limpiar los bordes de todo tarro que cae en sus manos, no sólo de Nutella, sino también de mayonesa, de lo que sea: va rascando con un cuchillo todo lo que se queda pegado al cristal, y luego alisa la superficie. Y como así nunca queda impecable, ¡rebaña con el dedo! Estoy yo acabándome la merienda y tengo que ver cómo va introduciendo por turnos varios dedos, frotándolos contra el interior del tarro y lamiéndoselos. Y claro, limpio queda, pero yo de un tarro así no vuelvo a comer. Y encima, recochineo: “¿Hoy no comes Nutella? …

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