• ¿Tu suegra nunca le regala nada a tu hijo? ¡Autoabastécete y pasa de ella!

Duelo de consuegras

consuegras

Tu madre, tu suegra y el odio entre consuegras

Puedo contar mil y una historias sobre mi suegra y puedo contar mil y una historias sobre mi madre; pero sólo puedo contar una historia sobre: el Duelo de consuegras. Algo me decía que el día en el que mi madre y mi suegra coincidieran en espacio y tiempo, cualquier capítulo número 9 de Juego de Tronos quedaría en una anécdota. En los quince años que llevo con mi pareja no había habido necesidad de que las familias políticas se conocieran, más allá de alguna coincidencia no programada. Quizás a sabiendas de la absoluta incompatibilidad entre consuegras, decidimos que lo mejor era no casarse jamás. De eso que tenía vergüenza de que mi madre supiera quién era la familia de su tan amado yerno. Por supuesto, una vez se anunció la nueva de que íbamos a ser padres, la maquinaria suegra y madre se puso en marcha. Ya os comenté la metamorfosis que sufrió mi suegra en el anterior post: Mi suegra y la metamorfosis de Kafka. Mientras, mi madre seguía siendo la misma mujer de siempre, la mujer que mejor me conoce y la persona que más sabe de mí después de mi pareja (aunque para demostrar esto se enfrentan a un Trivial anual donde les lanzo preguntas sorpresa).

Y entonces nuestro hijo nació y pasó lo que tenía que pasar: las visitas en el hospital. Estábamos mi pareja y yo, después de más de 15 horas de parto, intentando descansar para enfrentarnos a la novedad de ser padres y estar lo mejor posible para que cuando nuestro hijo se despertara pudiéramos atenderlo como es debido.

NOTA: como es debido quiere decir como se hace hoy en día, en pleno siglo XXI y no como ordena mi suegra, que no es el método del siglo XX sino del XIX.

Duel of Fates pero extrapolado a las consuegras

Seguramente la escena del Duel of Fates os suene. Aunque puede que no porque es una escena de las precuelas de Star Wars y quizá, simplemente, decidisteis no perder el tiempo viéndolas. Para los que no sabéis nada del asunto, os lo voy a resumir: El de rojo, el diablo malote, es Darth Maul. Es del lado oscuro. Es mi suegra. Los otros dos son Obi Wan (cuando estaba de muy buen ver) y Qui-Gon Jinn (su mentor). Si veis la escena completa veréis como el Darth Maul este es un malechor de cuidado y que los buenos intentan neutralizarlo. ¡Ese es el resumen de la relación entre mi madre, mi suegra y yo! La metáfora perfecta donde yo soy Qui-Gon Jinn siendo acosado por Darth Maul mientras Obi Wan (mi madre, en todo este embrollo) no puede actuar. Hasta que Darth Maul acaba conmigo (Quin-Gon Jinn) y le da el empujón necesario a Obi Wan para mandar a Darth Maul a tomar por el… ¿se capta el mensaje, no?

Estaba en la habitación del hospital acompañada de mi madre (que había dado el relevo a mi pareja para que pudiera comer algo) cuando la puerta de la habitación se abrió y al son de la marcha Imperial de… ¡no! Es broma, pero sonaron trompetas, eso os lo aseguro.

Era como si viniera a visitarnos la Reina de Inglaterra, delante de la cual te tienes que inclinar aunque te hayan hecho una episotomía de 10 centímetros y hayas parido 8 horas atrás. ¡Ella quería ver al niño!

Mi madre había llegado, sin trompetas ni nada, porque ella es muy del pueblo. Mientras, estaba haciendo todo lo posible porque yo estuviera algo más cómoda (porque todas sabemos lo que es estar sentadas encima del agujero por donde ha salido nuestro bebé) y tranquilizándome, ya que estaba un poco histérica por todo el parto, las hormonas, el sueño y el trajín post parto. Sin embargo, fue entrar Darth Maul, perdón, mi suegra, y pararse el tiempo.

Lo tengo grabado a fuego en la memoria: ella entró, me echó una mirada de menosprecio bastante seria, me hizo sentirme un asco (sumado a que estaba sudada, sin duchar, con un compresón de groso importante entre las piernas…) y pasó de largo sin preguntarme siquiera como estaba, para dirigirse a la cuna donde el bebé dormía. Ella quería cogerlo. “Está durmiendo” dije yo, pero le importó tres pepinos y se fue directa a él sin que yo pudiera hacer nada por evitarlo porque no podía moverme de la cama (ahí fui consciente del cuerpo que se le queda a una realmente después de un parto)
Cuando mi madre vio aquel percal, claro, se armó la de Dios es Cristo. Se convirtió en Súper Saiyan, se puso el traje de Obi Wan… aquella bruja tenía en brazos el bebé que estaba dormido y que ni ella misma había cogido, por respeto a mí. Consecuencia: ¡Duel of Fates! (ver el vídeo)

Por supuesto el crío se despertó e hizo alarde de sus pulmones. Entonces Darth Maul empezó con una retahíla que tanto a Obi Wan como a mí nos dejó de piedra:

Este bebé tiene hambre, deberías ponerle al pecho a demanda, parece que no lo has cambiado, ¿es que no sabes que hay que cambiarlo? Seguramente no sepas cómo se hace claro, ¿dónde está Leia (aka mi pareja)? Tienes que enseñarle a cuidar del bebé aunque mayormente va a ser tu responsabilidad, que no me entere que no le das pecho, ¿y qué haces tumbada todavía?, cuando yo tuve a mis cuatro hijos…

Claro, si te dicen todo esto y tu vas erguida, con unos vaqueros, una camiseta, bien peinada y con aspecto de haber dormido bien; la cosa cambia porque me puedo venir arriba y defenderme como siempre lo he hecho. Pero si estás desaliñada, rota de dolor, ofendida, sensible, con unas bragas enormes que no sabías ni que existían y una bata de hospital que deja que se vea el culo… la cosa cambia radicalmente. Así que mi madre, que llevaba vaqueros, habló por primera vez a mi suegra para pedirle, por favor, que saliera de la habitación en aquel mismo instante y que no volviera a entrar hasta que Leia volviera de comer.
Esto en el vídeo no se ve, pero os lo muestro aquí: Obi Wan vence a Darth Maul (y sonaron trompetas, y salvas de cañones, y vítores y aplausos… todo en mi cabeza en honor a mi madre).

Desde entonces, nunca más han vuelto a coincidir en espacio-tiempo aunque yo siga partiéndome la pana con mi suegra cada vez que estoy obligada a compartir tiempo con ella. Por lo menos, eso que ha ganado mi madre. Eso sí, no hay oportunidad que pierda la señora esta para recordarme lo mal educada que es mi madre y que por fin sabe a quién he salido yo (cosa que me agrada escuchar, por otra parte). Y por suerte, Leia (mi pareja) la pone en su sitio cada vez que saca el tema.

 

22 comentarios:

  1. Con las alusiones a Star Wars ha quedado un relato de lo más entretenido! Pero vaya suegra te ha ido a tocar, yo alucino con lo de agarrar a un recién nacido dormido así como así…

  2. Buf… Vaya panorama! Y recién parida, que no puedes ni con tu alma.
    Pues no sabes las veces que tuvimos que decir nosotros que ‘por favor no cogieran al niño, que estaba durmiendo!…’

  3. Ay Dios! qué petarda la suegra de las narices y ole por tu madre que la supo poner en su sitio como es debido! Pero qué se pensarán las suegras cuando tienen un nieto? que les pertenece? grrr me pone de muy mala leche!

  4. Ole tu madre, como te envidio. Por lo menos hubo alguien que pusiera en su sitio a la señora. Tu madre sabia de lo que hablaba; El error mas gordo que cometí fue darle de mamar al bebe delante de ella. Comentarios tóxicos y pegas sobre lactancia por todas partes.
    Pero desde que tengo hijos, siento que he ganado en asertividad y he recuperado el poder de decisión y de vez en cuando me enfrento a mi suegra.

    • Yo he aprendido a aguantar y abstraerme, sobre todo pasados varios meses desde el parto. Pero cuando tengo que ponerme firme, me envaro y no dejo a nadie en pie (a lo Chuck Norris)

  5. Uff!! Vaya tela con tu suegra!! Eso si, me parto con el relato a lo star wars.
    Qué manía tienen la gente con coger a los recién nacidos! Cuando nació el peque con la excusa de que iba a vestirlo mi madre y mi suegra se apropiaron de él en cuanto subimos a la habitación y yo estaba tan hecha polvo que no tenía fuerzas ni para protestar. Peeero la experiencia es un grado y cuando nació el segundo intentaron hacer lo mismo y les dije que no, que El Niño estaba muy bien conmigo y dormido y que ya lo vestirían después.
    Besos y ánimos con esa suegra tan maleducada…

  6. Jajaja que comparaciones..no entiendo de star wars pero has nombrado juego de tronos y ya me he enganchado. Ole tu madre. Pero es que tu suegra manda huevos despertar al chiquitín y soltar discursos..

    • Otra cosa no, pero soltar discursos de temas domésticos y maternofiliales, sabe un montón. De cualquier otro asunto de cultura general no tiene ni idea. Es una mujer del siglo XIX

  7. ejejejeje, muy buena metáfora. Qué poco respeto tiene tu suegra, es que es para volverla a poner a parir, y que esté ella en esa situación de nuevo, porque parece ser que era superwoman. En fin, muy bien que hizo tu madre, porque no te venía bien en esa situación estrés, y al bebé menos 🙂

  8. ¡Gracias! no penséis que ha mejorado el panorama estos meses eh, que todavía hay que seguir escuchando coletazos de aquel día y sigue dando lecciones. Pero como al Rey, se le deja decir lo que quiera, pero nadie le hace caso

  9. Que grande tu madre, si señor!! Así se hace. Fan total de ella desde ya mismo!
    Desde luego tu suegra es la mear y no echar gota, con perdón. No tiene respeto ni educación… Y encima se permite el lujo de decir cosas de tu madre, ya si eso que se mire a un espejo y sepa porque pasó lo que pasó.
    Ah, y genial que tu marido le pare los pies!! Muy bien!

    • ¡Gracias! traslado tu fanatismo a mi señora madre.
      Tengo la desgracia de tener a Satán como suegra, pero por suerte, tengo la mejor pareja del mundo, que es plenamente consciente del tipo de madre-orco que tiene.

  10. Primero, me ha encantado tu narración y alusiones a Star Wars. Mientras leía el post, me lo estaba imaginando todo.
    La verdad es que hay que tener poca vergüenza para hacer algo así y más cuando la madre de ese bebé te dice que no lo cojas porque duerme y tu madre no lo ha cogido por respeto.
    Ole a tu madre por esas palabras tan perfectas y echar a Darth Maul.

    También decirte que en mi caso esto es lo que me pasa muchas veces. Pero tu tienes a tu madre que es el ser que más te conoce y respeta. Yo tengo a mi suegra. Es decir, tienen los papeles cambiados. Mientras mi suegra es amor y comprensión, que sí que a veces tiene alguno de sus comentarios, pero quién no??? Mi madre es la que se mete en todo, la que está poniendo a prueba mi paciencia y mi matrimonio y la que está consiguiendo que cuando os lea piense, pero vuestra madre es buena.
    Mi madre y mi suegra??? Se llevan mal. Solo se han visto 4 veces: cuando las presentamos. Cuando la boda. Cuando nació la peque y cuando cumplió un año. Si no, no se ven nunca. Lo prefiero. Porque aunque mi madre se las trae, es mi madre la fin y al cabo.
    Saludos

    • ¡Vaya! está claro que lo que nos pasa a unas a otras no. Conozco otras mujeres que tienen la suegra como madre y la madre como suegra.
      En realidad, la pena de todo esto, es que cualquiera se vuelva loco con la llegada de los nietos y acabe sufriendo o el matrimonio o los propios críos. A mí es lo que más me escuece.
      ¡Mucho ánimo!

  11. Jajajajajajajaja! Algo así fue mi parto! La diferencia fue que mi madre se paso mis horas de parto escuchando a mi suegra decir tonterías! Tantas dijo que mi suegro le pidió que cierre la boca un rato! Mi pobre madre estaba sola, una mujer de libros, científica a mas no poder escuchando consejos sacados de revistas de los años 70! Mi suegra hablando pestes de pecho y mi madre defensora a mas no poder del pecho! Cuando fuimos a la habitación, mi madre sabia que no quería que nadie cogiera al niño las primeras 24hs, solo mi marido y yo, y cuando mi suegra fue a cogerlo mi madre le dijo que no, porque llevaba un perfume muy fuerte! Y que hasta el día siguiente solo comerían al niño sus padres! Al rato entro la matrona y cuando mi suegra se quejó de nuestro comportamiento la matrona le dijo que era verdad lo del perfume y que no pasaba nada con que no lo cogiera el día que nació, además que se había terminado el horario de visitas y solo podía quedarse una persona, como mi marido se fue a comer se quedo mi madre (que lo cogio a su nieto!) pues mi suegra pensó que yo iba a decir que se quedara ella! Se lo dijo y todo s mi marido! Que a mi me quería como una hija y que no entendía con lo que yo discutía con mi madre quisiera que este ella conmigo! Mi marido le dijo que aunque discutiéramos mucho el amor que nos teníamos era muy grande y que yo lógicamente quería estar con mi madre.

  12. Me recuerda a la mía… Yo también quiero contaros las peripecias de mi suegra o mis suegras

  13. Me ha encantado lo de tu mamá convertida en supersaiyan.

¡Comenta y pon a tu suegra a caer de un burro!

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